Inicie una franquicia con un mínimo de US$10 mil

Este negocio le brinda mayores oportunidades de éxito al ofrecer bienes y servicios de una marca reconocida por el consumidor, eliminando riesgos de derecho de piso.

Piense en grande. Si dispone de un capital que no desea invertir en la Bolsa de Valores ni en Fondos Mutuos para evitar los vaivenes del mercado bursátil; tampoco en un depósito bancario, debido a que las tasas de interés que le ofrecen no satisfacen sus expectativas de rentabilidad, evalúe la posibilidad de incursionar en el negocio de las franquicias, que atraviesa un proceso de expansión en el país.

A diferencia de poner en marcha un proyecto empresarial propio –que supone un nivel de riesgo ante una inadecuada respuesta del mercado–, optar por una inversión en una franquicia es la oportunidad de ganar dinero mediante la comercialización de productos de una marca ya reconocida y aceptada por el consumidor.

El gerente comercial del Sanguchón Campesino, Ítalo Lorenzzi, dijo que cuenta con 18 locales en Lima y en provincias, de los cuales siete fueron dados en franquicia con un derecho de entrada de US$10,000. Ahora alistan su incursión en Arequipa.

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“Exigimos el estricto cumplimiento del contrato para que se garantice la calidad de nuestro producto. Este negocio es rentable, y la inversión se puede recuperar en dos años”, aseveró.

Ricardo Gutiérrez es dueño del restaurante La Casita de Ricardo-Pachamancas, cuyo único establecimiento funciona en San Miguel. Actualmente, busca a un empresario que quiera invertir US$10,000 por su marca para que pueda usufructuarla, de preferencia, en el Cusco, donde está convencido de que la pachamanca que prepara al horno será muy consumida por los turistas que visitan Machu Picchu.

Otras franquicias son las que están asociadas en la Cámara Peruana de Franquicias y que suponen una inversión mínima de US$20,000 (como ocurre en el caso de una cebichería).

El inversionista, además, tendrá que destinar recursos para disponer de un local propio o alquilado, comprar mobiliario y contratar personal. Si no cuenta con mucho dinero para construir infraestructura, los centros comerciales y los supermercados cuentan con espacios para que funcionen restaurantes.

De las 28 franquicias afiliadas a la Cámara, la mayoría tiene como especialidad la preparación de comida criolla, pescados, mariscos, hamburguesas, parrilladas, pollos a la brasa y chifa.

Luis Kiser, presidente de la Cámara, explicó que el franquiciante se beneficiará con el crecimiento corporativo de su marca, que le genera ingresos por regalías; mientras que el franquiciado reduce las posibilidades de incursionar en un sector de riesgo. A cambio recibirá el know-how, que es la asesoría, los conocimientos y los procedimientos que debe seguir con el propósito de contribuir al éxito de la inversión.

“Hay pequeños inversionistas que se unen para adquirir una franquicia; qué mejor que invertir en un negocio de bajo riesgo; hay marcas reconocidas en Lima que quieren ir a provincias”, enfatizó. Una prueba de ello, dijo Kiser, es que al menos ocho marcas, entre las que se encuentran las pollerías Pardo’s Chicken y Rocky’s, las hamburguesas Bembos y la institución educativa Pamer, ya fueron llevadas a regiones. “Hay interés en llevar más franquicias a Trujillo, a Cajamarca y a Arequipa”, afirmó.

El gerente del restaurante Mis Costillitas, cuya empresa ha otorgado dos franquicias, recomendó que entre “los socios” haya una sólida relación de confianza.

Fuente:Perú.21

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Autor entrada: msakiya

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