Los sectores afectados por la crisis registran una mejora en la situación del empleo

A inicios del 2009 algunos analistas proyectaron que este año sería de regular para malo en materia laboral, pues la crisis global, que ya hacía sus estragos en otras economías del mundo, llevaría a este indicador a desacelerarse y a cobrar sus “primeras víctimas”, cuando apenas algunos meses atrás registraba tasas récord de crecimiento. Y no se equivocaron.

La data proporcionada por el Ministerio de Trabajo (la que mide el empleo formal y se obtiene de la planilla electrónica) demostraría dos cosas: que el ritmo de crecimiento de la fuerza laboral efectivamente se desaceleró (a marzo esta se expandió a apenas 2,2%) y que la crisis del empleo era focalizada, es decir, golpeaba a sectores vinculados principalmente a la demanda externa.

No obstante, según el ministro Jorge Villasante, este escenario no es del todo malo, porque —aunque crecemos lentamente—, a diferencia de lo que ocurre en otras plazas como EE.UU. o España, en el Perú la tasa de desempleo no se ha disparado.

Otro elemento que Villasante sugiere considerar es la evolución de las tres modalidades de contratación en el país (obtenidas de la planilla electrónica), que señala que entre enero y febrero el número de trabajadores contratados a plazo indeterminado (aquellos incorporados a una planilla) y a plazo fijo aumentaron.

El problema —reconoció el ministro— se dio en el número de contratos registrados bajo el régimen de exportación no tradicional (confecciones y agroindustria). Así, entre enero y febrero de este año se dejaron de renovar 5.122 contratos por el fuerte bajón en las órdenes de compra de grandes marcas (GAP, Ralph Laurent, Lacoste) y de los supermercados estadounidenses.

En el caso del sector minero, Villasante explicó que el número de trabajadores que dejaron de laborar a la fecha asciende a 7.000. Sin embargo, dijo que la situación aquí es diferente, pues este sector no es intensivo en mano de obra y solo representa el 1,1% de la PEA.

El ministro dijo también que probablemente la falta de renovación de contratos en el régimen de exportación no tradicional haya continuado en marzo y parte de abril, aunque falta procesar más datos. No obstante, indicó que desde mayo la caída libre de 5.000 contratos en promedio se habría detenido. Las razones de este optimismo responden a que las empresas ya adecuaron su oferta a la menor demanda mundial y porque los stocks ya se agotaron. “La caída se detuvo, y eso es algo a destacar”, afirmó.

LA OTRA METODOLOGÍA
Miguel Jaramillo, especialista de Grade en temas de empleo, y Gustavo Yamada, profesor de la Universidad del Pacífico, creen que el impacto de la crisis en el empleo ha sido mayor.

Ambos coinciden en que si se usa otra metodología para calcular el comportamiento de esta variable, se halla que el empleo habría caído en cada uno de los primeros tres meses del año.

Para efectuar este análisis, los especialistas consideraron como referencia el año base (1997), a partir del cual se toma la muestra de crecimiento del empleo. Al respecto, Jaramillo explicó que si se compara la cifra de diciembre del 2008 y marzo del 2009 del INEI se tiene que el índice pasó de 138,3 puntos a 128,9. Ello resulta un retroceso de 9,4 puntos. Pese a esta caída, ellos no descartan que la falta de renovación de contratos haya alcanzado cifras masivas.

¿Por qué la diferencia con el Ministerio de Trabajo? Según Yamada, en épocas de crisis es normal hallar cifras contradictorias, lo que no implica necesariamente que estas sean ciertas.

¿PUNTO DE QUIEBRE?
Villasante insistió en que el punto de quiebre para algunos sectores vinculados a la demanda externa, y sensibles a la crisis, fue abril, por lo que espera una recuperación (y no crecimiento) de la mano de obra. Miguel Jaramillo coincide con esta premisa y agrega que lo peor ya pasó. “No creo que el empleo siga cayendo”.

¿Y qué dicen los protagonistas? Hans Flury, presidente de la Sociedad de Minería, Petróleo y Energía, dice que la falta de renovación de contratos solo se dio en el primer trimestre. “En abril y mayo no hubo reincorporaciones, pero tampoco despidos”. Juan José Gal’lino, gerente general de Camposol, anota que desde mayo han empezado a revertir la fuerte caída de las exportaciones de conservas. “Ello no es gratuito, hemos ajustado márgenes y buscado nuevos mercados”. Estevan Daneliuc, de Topytop, y Michel Woodman, de Textil del Pacífico, toman las cosas con moderación y coinciden en que desde la tercera semana de mayo hay una mejora en las órdenes de compra, pero aún es prematuro hablar de una recuperación sostenida

Fuente: El Comercio

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