Personalidad en los negocios

La oportunidad de lograr buenos negocios no solo está en función de las ventajas que encuentre en un mercado cada vez más competitivo, sino también en la personalidad que logre proyectar.

1. Una persona competitiva y ambiciosa por naturaleza es llamada buldózer, por tener personalidad agresiva. La mayoría son lógicos, analíticos, prácticos y realistas. Asimismo, tienden a basar las decisiones en los hechos más que en los sentimientos. Es una persona que toma riesgos calculados.  Prefieren ser la fuerza impulsadora de su empresa, les gusta innovar y tener el reto de manejar a un grupo de personas, ya que necesitan rodearse de otros que puedan administrar los recursos humanos del negocio.

 2. El emprendedor muestra gran iniciativa personal, con una necesidad de hacer bien sus actividades. En general, es un buen líder. También trabaja para motivarse a sí mismo y a quienes lo rodean. Tiene un buen desempeño en la venta al detalle. No tiene miedo a lo nuevo, tampoco necesita ser experto en el mercado para iniciar un negocio, es un buen colaborador y puede aprender en el camino.

3. La personalidad tipo gerente es dominante e independiente a la vez, se caracteriza por ser analítico y orientarse hacia las ventas. Se concentra más en el proceso y los resultados de la gente, a la cual observa como un vehículo para alcanzar sus metas. No toma decisiones sin analizarlas detenidamente.
Es excelente en las ventas competitivas y disfruta vencer el rechazo y lograr sus metas a pesar de los obstáculos.

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4. El motivador presenta un gran nivel de sociabilidad, un dominio superior al promedio. La venta al detalle es su fortaleza, tiene éxito en los negocios relacionados con la gente, siempre y cuando no sea un ambiente de confrontación.
Son buenos para alimentar relaciones y tienen éxito en mantener clientes por mucho tiempo.

Los especialistas se orientan a los detalles, las tácticas y buscan que todas sus actividades se realicen bien desde la primera vez.
Es concienzudo, cooperador. Observa con cuidado las reglas, procedimientos y políticas. También es relajado, paciente y apacible por naturaleza, y es un excelente jugador en equipo que tiende a evitar las confrontaciones.

5. El colaborador se distingue de las autoridades por su don de personalidad, que le permite usar su influencia para obtener lo que desea.

Es preferible que tenga un socio para que pueda desarrollar nuevos negocios. No siempre le gusta seguir nuevas ideas, sino planteamientos establecidos.
Su fortaleza está en la administración de negocios orientados a servir al cliente, o la venta al detalle, o cualquier negocio donde tener poder de convencimiento es importante.

6. La personalidad del tipo diplomático, disfruta trabajar con cierto grado de presión, cumple las tareas asignadas con rapidez y en las fechas establecidas. Se adapta a los cambios y las nuevas situaciones.

Más del “diplomático”
No es bueno para empezar un proyecto, pero una vez que lo tiene, no lo deja escapar. Su fuerte es realizar ventas al detalle y orientadas hacia las personas. Se caracteriza por ser extrovertido y generar empatía, a pesar de eso responsabiliza a otros, si algo le sale mal.

Fuente: El Peruano

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