Cómo evitar la crisis en una fusión empresarial

fusion-empresarial

Muchas veces durante la compra de activos en una empresa y la adquisición o fusión entre empresas, suele suceder un desbalance entre tus colaboradores y una alarma laboral, un cambio de situación laboral puede suceder, en este panorama, de dos formas:

Compra de activos de una empresa: En esta situación puede haber una compra de partes sociales por otra empresa, sin embargo, ésta sigue siendo exactamente la misma; el nombre y la situación jurídica se mantienen en la misma situación que se encontraba antes de la adquisición. El único cambio es que el dueño de las acciones es otra persona.

Fusión o adquisición de bienes: En estos casos existe una sustitución, en donde el jefe de la empresa es completamente nuevo. Los cambios que pueden presentar esta empresa son el nombre y la estructura organizacional y administrativa.

Cuando la empresa presenta una compra de activos, la situación organizacional de la empresa no tiene por qué cambiar, sin embargo, lo mejor es la claridad y la verdad. Es preciso avisar a los colaboradores de la nueva situación de la empresa con el objetivo de evitar malos entendidos, así como falsas alarmas.

Sin embargo, cuando la situación de la empresa presenta una fusión o adquisición de bienes, la situación es diferente, ante ello una vez que se hayan realizado los trámites legales:

Informa a tu equipo: Para muchos ejecutivos, directivos o presidentes de una empresa el mantener a sus empleados sobre algunas situaciones legales les parece algo inconcebible, para muchos expertos en el área de RH, este pensamiento es obsoleto. En caso de una fusión o adquisición, lo primero que se recomienda a los nuevos dueños es hablar, de manera grupal, con los empleados y colaboradores para informarles la nueva situación de la empresa, esto evitará chismes y malos entendidos.

Informa sobre el nuevo jefe: Saber quiénes son y cuál es la nueva situación legal de la empresa, es fundamental para que no se sientan desubicados y sin pertenencia a la empresa. El directivo debe asegurarles que por disposición oficial, el antiguo jefe permanecerá trabajando en conjunto con el nuevo por un periodo no mayor a los seis meses, lo que ayudará a que el cambio sea menor y no afecte a las áreas importantes de la organización.

Llámalos uno por uno: Cuando existe una fusión o adquisición, la situación legal de las empresas cambian y con ello la de cada uno de sus empleados, es por ello que hablar de manera personal sobre el nuevo cambio de su situación en la empresas facilitará su integración y, a su vez, protegerá de legalmente la transición empresarial.

Si bien pareciera un embrollo legal el jefe puede verse perjudicado de manera legal, pues los trabajadores y colaboradores tienen la opción de refutar las condiciones de la empresa, así como no aceptar el aviso de rescisión o demandar en contra de la restitución.

En cuanto a la parte de RH, se aconseja mantener informados a cada uno de los colaboradores, esto ayudará a hacer menos dura una transición tan fuerte como lo es una fusión empresarial. También ayuda a crear identidad laboral, sentido de pertenencia y confianza entre ellos y sus nuevos jefes.

Fuente: Alto Nivel

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion