Cómo consolidar una empresa que dure por muchos años

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En la actualidad, existen muchos emprendedores que acaban convirtiéndose en empresarios y desean permanecer vinculados a sus negocios toda la vida.

La consolidación de una empresa hasta convertirse en robusta, rentable, que genera empleo y es sostenible en el tiempo nunca ha sido una tarea sencillo, sobre todo en estas épocas de recesión económica, estancamiento del consumo, crecimiento constante de la competencia y escasez de financiación bancaria.

Se trata de una tarea complicada, pero no es imposible. Muchos empresarios que en su día fueron emprendedores han sabido convertirse en gestores para dar continuidad a sus proyectos, sobrevivir a los cambios de ciclo y permanecer ligados a sus firmas. Por ello a continuación algunas claves para tomar en cuenta:

– Reflexión constante sobre lo que se hace, proposiciones de mejora y nuevas actividades.

– Conocer el negocio, el mercado y la actividad.

– Contar con los mejores profesionales, acertar con los colaboradores y confiar en ellos.

– Motivar a las personas para conseguir los objetivos y procurarles estabilidad en el empleo.

– Nunca olvidar que lo primero es la empresa y para ella hay que conseguir los mejores medios materiales y humanos.

– Arriesgar y al tiempo medir los riesgos, que éstos sean moderados, no juega sólo con su dinero, sino con sus trabajadores.

– Planificar a largo plazo y ponerse metas, pero sin olvidar los problemas de cada día.

– Atención y servicio al cliente como escucharle, mimarle y estar siempre atento a sus necesidades.

– Rodearse de un buen equipo de profesionales e incorporar socios que aporten ideas, incluso entre los empleados como premio a su labor.

– Los fundadores siempre deben estar pendientes del negocio, incluso de los pequeños detalles.

– Autofinanciar el crecimiento reinvirtiendo los beneficios en vez de repartirlos y no endeudarse.

– Internacionalizarse poco a poco, el mercado local está muy complicado.

– Innovación para generar nuevas vías de negocio, pero sin arriesgar en sectores que no se conocen.

– Revolución y adaptación para responder a las necesidades y percepciones de clientes y mercado.

– Renovarse constantemente, especialmente en algunos sectores que cambian a gran velocidad.

– Alternar la gestión del día a día con la visión a medio y largo plazo. Planificar de forma visionaria a la vez que realista.

Buscar crecimientos rentables y sostenibles en el tiempo, sin grandes subidas y bajadas.

– Plantearse siempre cómo mantener las ventas y aumentarlas a través de la internacionalización, nuevos canales de venta o segmentos de clientes.

– Buscar eficiencia, ajustar costes e ingresos. Adaptar el tamaño de la empresa a la demanda.

– Financiación planificada entre 2 y 4 años y equilibrada, con base en los recursos propios, procurar que no sea sólo bancaria.

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Consolidar un empresa, es el objetivo de todo empresario ¿Conoces otras medidas para tener una empresa duradera?

Fuente: Expansión

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