Crece con ayuda de la planeación estratégica

¿Será cierto que la planeación estratégica es ochentera? Sí, en efecto, pero eso no quiere decir que haya pasado de moda o que haya perdido utilidad y vigencia para las organizaciones productivas.

Anteriormente, la planeación incluía el determinar la misión, visión, meta y estrategia. Cuando se involucraban los elementos de implementación y monitoreo, se le llamaba administración estratégica, que es incluso el término usado actualmente. Esto fue pensado así porque la planeación sólo se quedaba en el nivel de ideas pero no necesariamente se aterrizaba en la práctica, haciendo necesaria su instrumentación.

Actualmente la administración estratégica no deja de incluir lo ya citado, pero se le ha sumado el análisis del entorno. Este análisis, si bien es cierto que en los años 80 se le llamaba PEST, y que consistía en encontrar los factores políticos, económicos, sociales y tecnológicos que podían afectar a la empresa, resultó insuficiente, pues sólo tomaba en cuenta el macroentorno y faltaba estudiar al sector industrial y al ambiente global.

Bien diría Nag, en sus propias palabras, que “el campo de la administración estratégica trata con las iniciativas principales y emergentes tomadas por los administradores generales en representación de los propietarios, involucrando el uso de los recursos para mejorar el desempeño de las firmas en sus ambientes externos”.

Ahora, la administración estratégica –que también se le conoce como planeación estratégica- toma en cuenta las metas, el análisis interno de la empresa, la cadena de valor y lo que popularmente se llama en la literatura de la administración análisis FODA (Fuerzas, Oportunidades, Debilidades y Amenazas).

El empresario debe lograr las metas y las metas deberían ser la consecución de los objetivos.

Mayoritariamente, la empresa se mide por rentabilidad, participación de mercado y/o valor de la acción dependiendo del tipo de firma que sea. Las empresas se hacen con la intención última de generar utilidades. La estrategia podrá modificar sus elementos en los tiempos. No obstante, siempre que exista una empresa, se requerirá de una o varias estrategias

*Fernando Granados es director Académico de Posgrado en la Universidad del Valle de México.

Fuente: El Empresario

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