El reto de la innovación

Hace algún tiempo estuve leyendo algunos artículos y textos académicos ligados a una rama de la economía nacida aproximadamente por la década de los setentas que se llama Economía Evolucionaria.

Esta rama puede ser considerada como poco convencional ya que no utiliza algunos de los supuestos de la teoría clásica económica.

Dentro de la Economía Evolucionaría existen varios fundamentos, pero podemos decir (a manera de resumen) que esta escuela de pensamiento busca explicar cómo los consumidores y las empresas se comportan haciendo para ello una analogía con organismos vivos. En este sentido, las empresas, al igual que las especies, “mutan” (en su comportamiento) para adaptarse al nuevo entorno y de esta forma “sobrevivir”.

Es importante mencionar que cuando hablamos de cambios en empresas tenemos que hablar de “innovaciones”, término que seguramente usted señor lector debe haber leído y escuchado más de una vez. Se entiende que hay dos tipos de innovaciones:

– Innovación Tecnológica.– Aquella relacionada con un cambio de la forma de producir y la combinación de factores de manera que se busca incrementar la productividad o reducir el costo de producción.

– Innovación Organizacional.– Aquella relacionada con un cambio en la forma de organizar a la propia empresa de forma tal que pueda mejorar su rendimiento y la satisfacción de sus clientes sin la necesidad de cambiar su proceso productivo.

Claramente, la innovación tecnológica es la que tiene menos complicaciones para ser medida por lo que normalmente cuando se habla de “innovación” en general se toma en cuenta ésta última, pero siempre hay que tomar en cuenta que no es la única.

 

 

La economía peruana ha tenido un cambio enorme durante los últimos años pasando desde modelos de economías cerradas y nacionalistas, pasando por épocas de crisis inflacionarias, terrorismo, shocks de ajuste económico y, finalmente, una tendencia hacia la economía de mercado y apertura hacia el comercio exterior en los últimos diez años.

Como puede verse, bajo el enfoque de economía evolucionaria, las microempresas en el Perú pueden ser consideradas como organismos realmente “duros de matar” ya que a pesar de vivir en entornos tan cambiantes no han logrado desaparecer y siguen siendo la mayor fuente de empleo de la economía peruana.

Si sabemos que las MYPEs en Perú son un ejemplo de persistencia entonces ¿Qué es lo que nos podría estar faltando para desarrollarlas más? Pues quizá lo que nos falte no es sólo innovar para sobrevivir, también hay que evaluar la opción de innovar para crecer.

Hoy en día Perú goza de una estabilidad económica envidiable a nivel mundial y ha logrado abrir más y más mercados a nivel internacional generando así un entorno más que apetecible para las MYPEs que quieran aprovecharlo. Sin embargo, muchas veces los microempresarios me han dicho frases como “tengo la intención pero lo que no tengo es el dinero para llevarlo a cabo”. Si usted es de los que tiene una frase parecida en mente al momento de leer estas líneas pues déjeme decirle que eso ya no es una excusa.

Desde hace algún tiempo el gobierno ha impulsado un fondo para la innovación llamado INNOVATE PERU (www.innovateperu.pe) que tiene como finalidad financiar a empresas que deseen invertir en innovaciones para mejorar la productividad. Sin embargo, hasta el día de hoy ya se han dado 3 convocatorias y aún no se han colocado la totalidad de los fondos.

¿Por qué ocurre esto? La verdad es que no me queda claro, son recursos casi regalados pues la mayor parte de la inversión la pone el fondo y una menor proporción el microempresario y aún así, son pocos los sectores que aprovechan esta iniciativa (principalmente microempresas ligadas al agro).

Cuando he consultado a algunos amigos sobre las razones que limitan su participación en un fondo de este tipo con sus microempresas me han dado dos principales razones que hoy pienso desmentir. La primera de ellas es que se piensa que fondos de este tipo sólo financian innovaciones relacionadas con inversión en tecnología muy cara y la segunda es que para concursar se necesita de la elaboración de un perfil de proyecto que son rechazados.

Sobre el primer punto tengo que decir que es falso que la innovación tenga que ver con inversión en tecnología caras. No se necesita adquirir máquinas novedosas para concursar, lo único que se necesita es demostrar cómo el dinero que sería aportado por el fondo mejoraría la competitividad de su empresa. Por ejemplo, un caso muy sencillo es el de una empresa de muebles que pidió un préstamo para ponerle cemento al piso de su almacén ya que gastaba mucho dinero “desempolvando” los muebles que se encontraban ahí (y muchas veces tenía mermas por ello). Pregunto yo ¿Es esa una tecnología tan revolucionaria? Pues la verdad es que no, pero sí cumple con el objetivo de mejorar la productividad (o reducir los costos) de la empresa.

Sobre el segundo mito, la elaboración de un perfil de proyecto sí es algo básico para que éste pueda ser evaluado. No creamos que con sólo presentarnos van a darnos dinero, eso es algo imposible y ustedes lo saben. El miedo está en presentar un proyecto que sea rechazado y con ello perder el tiempo que se ha dedicado a la elaboración de éste. Pues yo les pregunto ¿Todos los microempresarios tienen que participar en toda la cadena productiva? Y es claro que la respuesta es NO, ustedes también tercerizan actividades y en este caso no tiene por qué haber ninguna excepción, así que les recomiendo que busquen una empresa especializada (una consultora por ejemplo) para que les elabore el expediente.

Si aún con este consejo están pensando que no tienen el dinero para pagar a una empresa para que les elabore el proyecto, pues les doy una idea más: incorporen el presupuesto de la consultoría dentro del presupuesto del proyecto, de esta manera, prácticamente pagarán una fracción de lo que realmente cuesta y claramente reducen el riesgo de ser rechazado en la evaluación.

Me parece importante que las MYPEs crezcan y generen empleo y desarrollo en el país, por eso la innovación es un elemento clave y creo que el gobierno ha acertado haciendo su parte para apoyar el cambio en el sector. Ahora que he desmentido los grandes “PERO” de esta iniciativa le extiendo la última pregunta a usted señor lector ¿Se anima a cambiar?

1 Comentario

  1. Estimado Ítalo,
    Te felicito por el artículo, es muy interesante y útil.
    He decidido ser emprendedor y comenzar algo por mi cuenta.
    Espero poder hacer un perfil de proyecto y presentarlo para que sea evaluado.
    Saludos y muchas gracias.
    Carlos Pérez

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