Estrategias políticas aplicadas a las empresas

Estrategias de negocios

Algunas de las tácticas electorales de la política pueden impulsar los resultados en las empresas. Conoce algunas claves.

Una de las últimas tendencias es buscar en el ámbito electoral respuestas, claves y tácticas para competir y vencer. Todo esto debido a la naturaleza y características competitivas de la política tradicional. La lógica de victoria y derrota en las elecciones, ha perfeccionado métodos y el instinto de los equipos y asesores políticos a tal punto de generar expertos.

Incentivados por la necesidad imperiosa de ganar votos, esta realidad ha otorgado claridad en los procesos de planeamiento, disciplina y puesta en marcha de estrategias.

Las estrategias sacadas de los cuarteles políticos también se pueden replicar en las salas de juntas y directorios.

Conocimiento del público. Los estrategas políticos realizan meticulosos análisis de sus audiencias. El conocimiento del público objetivo es primordial para generar estrategias de éxito. Por ejemplo, así como existen votantes indecisos, hay un grupo de consumidores que esperan información, ofertas y ser influidos para tomar una decisión de compra. Muchas veces, estas audiencias son las que determinan la victoria o la derrota en las urnas.

Vencer, sólo vencer. Toda campaña electoral tiene sólo una meta: vencer. Por lo mismo, derrotar a la competencia es el eje principal de toda estrategia. Entender las fortalezas y debilidades  propias, construir en base a nuestros puntos fuertes y aislar los débiles es primordial. A su vez, conocer estas cualidades de los oponentes servirá para atacar los flancos vulnerables de la competencia.

Crear contraste. Los políticos deben diferenciar sus propuestas y opiniones relacionadas con diversos temas. Así mismo, toda empresa debe generar un contraste con su competencia. La diferenciación de ofertas, productos, políticas ambientales y de atención, darán la oportunidad al público de decidir, en vez de elegir al azar entre dos productos similares. Además, al entregar la información correcta sobre las propias cualidades, se evita que los clientes emitan un juicio desinformado y azaroso.

Disciplina y lógica. Una estrategia y equipo disciplinado serán fundamentales para el éxito. La articulación estratégica debe ser coherente en todos sus puntos y evitar a toda costa mensajes ambiguos, contradictorios y perjudiciales para la marca; se debe contar con una línea narrativa.

Así, lo políticos intentan crear un discurso lógico que cautive a electores, de la misma manera, la empresa debe producir mensajes coherentes que aporten a la visión integral de la marca, en base la rigurosidad y disciplina.

Fuente: Alto Nivel

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