Haz crecer tu negocio

Capital, gestión y tecnología son las características básicas que te permitirán llevar a tu empresa hasta donde te lo propongas. Todo parte de la estructura organizacional, que te ayudará a asignar de manera adecuada las actividades y responsabilidades de cada trabajador, así como a resolver las siguientes interrogantes:

• ¿Cómo se va a dividir el trabajo?

• ¿Cómo se agruparán e interrelacionarán las distintas áreas que integran la compañía?

• ¿Cuáles son los procesos que se realizarán en tu negocio?

• ¿Qué perfil requerirá cada puesto?

Las respuestas facilitarán el cumplimiento de las metas trazadas. “Hoy, la ventaja competitiva de cualquier organización ya no son los procesos ni la calidad –pues son fácilmente imitables por la competencia–, sino la gente que la integra”, afirma Patricia Zelaya González, gerente de desarrollo organizacional, Manpower México, Centro América y República Dominicana.

Toma en cuenta que, en la etapa inicial, la relación con tus empleados será más estrecha. Y quieras o no te convertirás en el ejemplo o modelo a seguir del personal que integres. Por eso, es importante que día a día transmitas tus creencias, valores y actitudes, las cuales se convertirán en las bases de la naciente cultura organizacional de tu empresa.

Suma colaboradores talentosos

“En la medida en que la organización crece, tendrás que incorporar talento y, por lo tanto, ceder funciones de mando. Entonces, tus competencias se encaminarán hacia: innovación, multitask, visionario, efectividad y gestión administrativa”, explica Zelaya. Para facilitar esta tarea y formar el mejor equipo, sigue las siguientes recomendaciones.

– Identifica a los mejores colaboradores

– Contrata gente motivada

– Consulta más referencias

– No inicies con una oferta

– Mantente en contacto permanente

Incentivos para motivar

Aplica estas estrategias realmente efectivas que te ayudarán a tener trabajadores felices y productivos.

– El reconocimiento y el estatus son los verdaderos motivadores que mejoran el desempeño. Porque mientras el dinero puede servir para levan-tar el ánimo, una felicitación ante el grupo por el trabajo bien hecho resulta más satisfactoria.

– Crea situaciones que permitan a tu colaborador saber y sentir que consiguió una meta.

– Fomenta una atmósfera donde el empleado se sienta motivado y estimulado. Para ello, averigua qué le interesa a cada uno hacer en sus tiempos libres, cuáles son sus inquietudes, qué aspectos del trabajo le resultan emocionantes y cuáles le aburren.

– Incrementa la profundidad y el alcance de lo que el trabajador está desempeñando en este momento.

– Siempre ofrece retroalimentación, señalando tanto los aspectos positivos como los negativos.

Fuente: www.SoyEntrepreneur.com

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