La ventaja se la lleva aquel que aprovecha el momento oportuno

Normalmente los economistas cuando escribimos tendemos a citar alguna frase de otro economista reconocido, sin embargo esta vez quise usar como título la frase de Johann Wolfgang von Goethe ( 1749 – 1832) quien fuera reconocido por ayudar a fundar el movimiento artístico llamado “romanticismo” y que he encontrado más que acertada para este artículo.

El día de hoy, viernes 20 de enero de 2012, acabo de leer en un diario local que se está planteando incrementar la indemnización por despido arbitrario en el Perú.  Hasta este punto puede que no suene mal “proteger” al trabajador de a pie, sin embargo, quiero aprovechar estas líneas para explicar un poco más de lo que significa esta medida a profundidad.

Queda claro que a nadie le gustaría ser despedido de su trabajo y menos de forma arbitraria, pero hay que entender que la decisión de contratar o no a un trabajador depende del empresario y de la situación económica por la que atraviese su empresa en determinado momento.  El empresario contratará en la medida que el beneficio que perciba por incorporar a ese trabajador en su compañía sea mayor (o por lo menos igual) que el costo que éste genera.

Muchos piensan que el único costo laboral es el salario que percibe el trabajador, pero seguramente los que estén leyendo este artículo y sean dueños de una empresa (o por lo menos los que la administren) tendrán muy en claro que esto no es cierto.  Existen otros costos adicionales al salario y que son tomados en cuenta a la hora de tomar la decisión de contratar o no a un determinado trabajador.

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Seamos claros, si despedir a un trabajador se vuelve más costoso no esperemos que esto no afecte la decisión de contratar de las empresas, sería poco sensato pensar que no pasará nada en esta decisión.

Por otro lado, entiendo perfectamente que cualquier trabajador quiera tener mayor protección ante un despido arbitrario, de hecho yo también soy un trabajador y esta es una medida que abiertamente me conviene, pero como economista mi perspectiva debe ser no defender la posición que me conviene sino la que considero (y eso ya depende de las convicciones de cada economista) que generará mayor bienestar a la sociedad en conjunto.

Hoy en día los mercados desarrollados que son los que impulsan la demanda de productos de países emergentes como el Perú están afrontando una severa crisis económica y empiezan a tomar medidas para incrementar su competitividad.  Solamente les daré dos ejemplos: Estados Unidos ha reducido los impuestos a las empresas para fomentar sus ventas (y así generar empleo) y la Unión Europea (que atraviesa una de las peores crisis desde el fin de la segunda guerra mundial) que ha empezado a reducir efectivamente los costos laborales, y en especial el costo de despido, para desincentivar el despido.

Si vemos esta coyuntura de crisis en los países que consumen nuestras exportaciones (salvo China que no está en crisis, pero que principalmente consume nuestros productos naturales no manufacturados que no generan mucho empleo) queda claro que debemos estar preparados para una menor demanda internacional de nuestros productos y, por lo tanto, de una menor necesidad de trabajadores.

Por este motivo, me parece POCO OPORTUNO incrementar el costo laboral sabiendo que se viene una reducción en el empleo en los próximos años.  Esto sólo nos va a llevar a ir pasos atrás en la lucha contra la informalidad.

Recuerdo que cuando comenté esto en mi cuenta de twitter una persona me comentó que esto era injusto ya que los dueños son los que no se recortan el sueldo.  Entiendo que este comentario pueda ser cierto si pensamos en la gran empresa transnacional, pero lo que le hice saber a esta persona fue que según las estadísticas oficiales, casi el 90% de los puestos de trabajo se encuentran relacionados con las MyPEs y trabajadores independientes.

Otro dato que me parece contundente para sustentar mi punto de vista fue el que escuché hace poco a Jorge González Izquierdo, economista de la Universidad del Pacífico y ex – profesor mío, aproximadamente 7 de cada 10 trabajadores no goza de todos los beneficios laborales.  Esto quiere decir que la informalidad, sea total o parcial, es todavía muy grande y esto es fiel reflejo que los costos laborales son aún altos.

Puedo entender que en un momento de bonanza como el que hemos tenido no haya habido ningún incentivo político para reducir el costo del desempleo, pero de ahí a incrementarlo sabiendo lo que se viene, es poco sensato.

Quiero dejar clara mi posición que con este texto no estoy pidiendo que vayamos inmediatamente a reducir el costo de despido, esta es una negociación que ya lleva mucho tiempo sobre la mesa, pero lo único que pido es que seamos sensatos…

ESTE NO ES EL MOMENTO PARA SUBIR EL COSTO DE DESPIDO.

Recordemos que no siempre las mejores medidas son las más populares, pero como economista es un deber decir lo que pienso le hará mejor a la sociedad en su conjunto y no al pequeño grupo de “beneficiados” que sí podrán gozar de todos sus derechos.

Escrito por Italo Raul Arbulú Villanueva – Gerente en Asesoría Económico-Financiero de Málaga-Webb & Asociados.  Licenciado en Economía por la Universidad del Pacífico.  Graduado del Master in Tourism and Environmental Economics (MTEE) de la Universitat de les Illes Balears y del Master en Microfinanzas y Desarrollo Social por la Universidad de Alcalá de Henares.

Siguelo por Twitter: @iarbuluv

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Autor entrada: @Equipo Pymex M

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