¿Qué tan importante es la política para su negocio?

Estado y empresa

Esa es una interrogante que es fácil de responder: influye mucho. De hecho, un Estado fundado bajo principios nada alentadores para los empresarios, puede provocar la quiebra de muchos negocios y la fuga de capitales del país. Por ello, la decisión que tomamos para elegir a nuestros representantes para el Ejecutivo y el Legislativo son cruciales para nuestro negocio, no es un simple ejercicio democrático, sino que es la línea de adónde queremos llegar como país.

Una vez que los representantes son elegidos, los marcos normativos que éstos propongan son vitales para el devenir de nuestra empresa. Repasemos a continuación cuáles son los principales marcos regulatorios a cargo de la administración estatal:

Protección de las Empresas entre Sí

Para evitar la competencia desleal entre los negocios, el Estado plantea leyes para evitar un desequilibrio entre las fuerzas competitivas del mercado. De esta forma se evita que un grupo de empresas haga quebrar a otra mediante una estrategia concertada de precios, o también, se busca anular los monopolios en el mercado. Este tipo de regulación estatal suele ser controvertida, pues casi siempre hay un grupo de empresas a favor de esta protección, y otro grupo que no lo está.

Protección a los Consumidores

La tan discutida ley contra la publicidad de comida poca saludable impuesta en nuestro país va en esta línea. El Estado busca que tanto la publicidad refleje lo que verdaderamente ofrece el producto, así como también vela para que el etiquetado esté en concordancia con lo que contiene dicho producto.

Protección de los Intereses de la Sociedad

La labor productiva de las empresas deja costos sociales en la sociedad, denominados actualmente como externalidades. El Estado trata de controlar estas externalidades, instaurando una serie de normativas que obligan a las empresas a ser cuidadosos con el impacto que generan en las comunidades. Las diversas exigencias a las empresas mineras en nuestro país son una muestra de ello.

Si bien es cierto existe una obligación del Estado hacia las empresas para que cumplan estas exigencias, en los últimos años existe una mayor preocupación de las empresas y negocios para cumplir estas obligaciones sin previo requerimiento del Estado. Esta nueva forma de hacer empresa se realiza a través del denominado marketing de causa.

El marketing de causa está enfocado a promocionar la venta de productos y servicios mediante el siguiente mecanismo: parte del dinero obtenido por dichos ventas se derivan a causas sociales. La conocida campaña de Nike, de la mano con el ciclista Lance Armstrong, para la venta de pulseras a favor de una fundación benéfica para personas con cáncer, es el mayor paradigma que existe en el mundo sobre este tipo de estrategia. Otras empresas también se muestras deseosas de ser partícipes del bienestar de su comunidad, a través de la ayuda a niños y ancianos en situación vulnerable, personas que padecen graves enfermedades, causas a favor del medio ambiente, y colaboración con minorías de diversos campos artísticos y culturales. ¿Y su empresa que hace por la comunidad?

Vía: “Fundamentos de marketing” por Philip Kotler y Gary Armstrong

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