¡Ay Güey!, la tradición milenaria mexicana hecha ropa

Miguel Ángel Rodríguez pasaba por un momento complicado en su natal México. Años y años trabajando en el sector textil  para que de un momento a otro las prendas chinas copen el mercado azteca. Todo su sueño empresarial se venía abajo. Para desconectarse del ambiente negativo en el que vivía, decide viajar a la paradisíaca Cancún. Ahí se da con una sorpresa: las ropas y souvenirs locales gozan de la preferencia de los turistas extranjeros como de los locales. Una nueva idea de negocio apareció  en su mente.

De vuelta al ruedo

Ya en el DF, toma el dinero que le quedó de su primer intento empresarial fallido para iniciar su nuevo negocio. Sin embargo, ve que el dinero no es suficiente para lo que tiene pensado. Así que se las juega todas: decide vender su casa. Con el capital suficiente decide poner en marcha su nueva marca de ropa, ¡Ay Güey!, una línea que mezcla en sus diseños la tradición milenaria mexicana y las últimas tendencias vanguardistas.

Rodríguez confiesa que crear ¡Ay Güey! suponía todo un reto para él, conocedor de la idiosincrasia mexicana, donde los jóvenes prefieren adquirir prendas de marcas extranjeras, aunque sean producto de la piratería, en lugar de prendas netamente locales. Es por ello que lanzar una marca netamente enfocada a la historia de México le parecía una sinrazón. Si uno ve los diseños de ¡Ay Güey! se percatará que hay una rica conjunción entre la tradición y lo que está por venir en el terreno de la moda.

Algunos impedimentos… que nunca faltan

Como sabrás, el término ¡Ay Güey! no es del todo bien visto por los académicos mexicanos. Es más, ¡Ay Güey! puede ser entendido perfectamente como una lisura entre los bajos fondos. No es de extrañar que el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial no le permitiera el derecho de registro a Rodríguez. Sin embargo, el emprendedor no se quedó de brazos cruzados. Tuvo que batallar durante 4 años hasta que la Suprema Corte de Justicia de México le diera la razón.

De la competencia y los números que hacen soñar

Rodríguez confiesa que ya no teme a la competencia indiscriminada procedente de otros países. Si bien, hay importadores que traen ropa a precios casi regalados, Rodríguez no los considera su competencia pues asegura que su ropa posee un calidad que ninguna de esas prendas puede superar. Las prendas de ¡Ay Güey! están hechas en base a 100% algodón esmerilado, resistencia al agua (permite que la prenda no se encoja o se alargue), y un estampado que no parece estampado, pues la tinta se adhiere a la tela como si fuera parte de ésta.

Creada en el 2007, ¡Ay Güey! ha crecido como la espuma. Ya en el 2010, Rodríguez contaba con 16 tiendas propias, tiempo por el cual además, inició el proceso de franquicia de su marca, logrando obtener 12 postores. Por estas fechas, Rodríguez ya cuenta con 26 establecimientos propios en todo México, y con otras tantas tiendas bajo la modalidad de franquicia. Y el crecimiento no se detiene. Desde el 2014, ¡Ay Güey! cuenta con su propia tienda virtual para el mercado estadounidense, y en breve esperan abrir dos tiendas en suelo yanqui, específicamente en Nueva York y Los Ángeles.

Una historia de emprendimiento que demuestra que los valores culturales de cada país sí generan rentabilidad. ¿Harías algo similar a lo realizado por Rodríguez?

Vía: forbes.com.mx

Foto: jorgeleon.mx

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion