Bernardo Lama, bienvenida sea la luz

Casi al final de la avenida Benavides hay un local con una iluminación muy singular que suele llamar la atención de los transeúntes. Se trata de tienda “La Rochelli”, en la cual se venden todo tipo de lámparas de cristal, que Bernardo Lama y su equipo diseñan desde 1984.

Romper los esquemas parece ser el propósito del creador de esta empresa, pues cada uno de sus productos se asemeja a una obra de arte. Lámparas de forma ovalada y piramidal de colores llamativos y serios, así como las tradicionales arañas que cuelgan del techo con sus peculiares lágrimas, suelen ser las preferidas de los clientes.

“Como comencé a importar cristal de Francia, utilicé el nombre de una ciudad de ese país: La Roche, y le di un toque italiano para bautizar mi negocio”, comenta Bernardo, quien recuerda que invirtió US$ 15,000 para hacer su primer pedido.

Se instaló en un local de su padre en San Martín de Porres, en donde comenzó a fabricar las lámparas, que actualmente vende a las tiendas por departamentos, supermercados, embajadas, hoteles y restaurantes.

Al mes tiene más de 3,000 pedidos, aunque precisa que en diciembre la demanda aumenta en un 30%. Sus productos fluctúan entre los US$ 100 a US$ 3,500, dependiendo del tamaño de la lámpara.

Eso no es todo, pues hace cinco meses Bernardo, junto con un amigo, conformaron una sociedad y han abierto una fábrica en la China, en la cual fabrican lámparas de vidrio. Una línea de productos más económicos que ya ha comenzado a venderse en el Perú e Italia, y que se expandirá a varios países de Latinoamérica en el 2010.

“En el 2010 abriremos tiendas en La Molina, San Isidro y posiblemente en provincias y los EE.UU.”, nos cuenta.

Fuente: Gestión (texto y foto)

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