Conoce la historia de Olga Jara, una emprendedora de confecciones

Confecciones, alfileres y botones

Todo empezó cuando la textilera para la que trabajaba quebró en 2008. De un momento a otro se vio en la calle y, pese a que buscó empleo, los requerimientos que leía en los diarios no tenían nada que ver con lo que sabía hacer.

Entonces, a Olga Jara se le ocurrió retomar el contacto con Ripley, la tienda por departamentos a la que proveía la empresa para la que laboraba.

La idea resultó porque su trabajo la respaldaba. Su primer pedido fueron 100 abrigos para el formato Max de esta tienda. “Era la prueba de fuego”, recuerda Olga. “Me dieron la muestra, fui a Gamarra, busqué la tela.

Suscríbete a nuestro boletín informativo




Tenía ahorros, pero no me alcanzó. Como me conocían varios de los talleres, les expliqué el negocio. Igual fue con la compra de tela. A la primera tienda tuve que dejarle mi DNI de garantía”, cuenta.

No les pagó hasta que la tienda le canceló a ella. “Lo bueno es que les gustó, se vendió”, detalla Olga. Estuvo a prueba durante un año, y confeccionaba para una sola marca de esta empresa.

El segundo año de actividades le encargaron más marcas. Desde entonces, el negocio no ha parado de crecer. En 2011 fabricó 60 mil prendas para importantes marcas de esta tienda, como Marquís, Axxs, Cloudbreak y Cacharel.

Ella asegura que el secreto de su éxito está en la calidad de sus productos. “Mucha gente confía en mí por eso. Si hubieran sido malos, nadie me compraba, el control de calidad es muy exigente”, refiere.

Ha logrado todo esto pese a que no culminó sus estudios de Diseño de Modas. Tuvo que dejar la carrera al medio año de haber empezado por problemas económicos.“Nací entre telas, mi papá era sastre, todo lo que sé lo aprendí de él”, dice Olga. Comenzó haciendo 100 prendas por marca. Hoy le piden 600 y, además, sus confecciones ya se exhiben en las vitrinas de Ripley en Chile. Piensa ya en la marca propia, pero “antes tengo que aprender más”, señala.

La inversión inicial de Olga Jara fue de S/.1,200. Hoy labora con 30 talleres en Gamarra y tiene 30 trabajadores en su oficina.

*Por Alicce Cabanillas

Fuente: Perú21.pe

comments

Autor entrada:

Deja un comentario