JEMMS: Empresa de acabados para la construcción

El emprendedor Enrique Marcelo tuvo que dejar muchas cosas en su natal Humaya en Huacho para seguir un camino distinto, para ahora tener una empresa de acabados para la construcción al que llamo JEMMS. En esta ocasión, vamos a ver su historia de éxito.

Enrique Marcelo cuenta que cuando tenía 19 años, cuando aún estudiaba, empezó a trabajar en una fábrica de cuero donde conoció a su esposa Martha.  La empresa cambió de propietarios y despidió a su esposa, que luego encontró empleo en una planta de cerámicas. Como ya tenían un hijo, procuraban ingresos extras vendiendo ropa a familiares y conocidos. La planta en la que laboraba Martha tuvo problemas y le pagó su liquidación con cerámicos. Fue entonces que los esposos Marcelo-Motta optaron por vender fruta en dos puestos de mercado. Los horarios eran muy complicados y los márgenes muy pocos, por eso decidimos cerrar.

Además el padre de Marcelo era campesino y su madre tenía un restaurante; pero ambos, pese a sus ocupaciones cotidianas, siempre buscaban más dinero para el hogar. Con lo que le pagaba su patrón, su papá venía a Gamarra a comprar ropa para vender, mientras que su mamá también vendía juguetes .Así que el traspié con la fruta no los desanimó. Con la liquidación de Martha emprendieron una nueva aventura: la venta de cerámica. Comenzaron en una cochera, en la avenida Alfredo Mendiola, en el distrito de San Martín de Porres. No tenian ni vitrinas, pero quise apostar por esto y renuncio a su trabajo.

Ante esto, su liquidación de S/.2 mil la invirtió en lo que hoy se llama JEEMS con 21 años en el mercado, se ha convertido en un importante comercializador de acabados para la construcción en la zona de Palao. Esta empresa, que reúne las iniciales de los nombres de los esposos y de sus tres hijos, hoy tiene tres tiendas y cuatro almacenes. La competencia de las tiendas de mejoramiento para el hogar no les ha quitado clientela. 

Finalmente, Enrique Marcelo refiere “Nosotros damos atención personalizada y vendemos productos de calidad. Hay que darles a los clientes lo que les prometemos. Eso es lo que ellos más valoran. El capital más preciado de una empresa es su palabra”.

Fuente: Perú21

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