Saroma: Empresa familiar

Una de las motivaciones para ser empresario consiste proporcionar una mejor calidad de vida y mayores oportunidades de desarrollo a los hijos.

Una de las motivaciones para ser empresario es proporcionar una mejor calidad de vida y mayores oportunidades de desarrollo a los hijos. Tal es el caso de Saroma, una empresa familiar con más de 30 años de vida.

El negocio inició en 1974 con cinco personas, cuando Javier Andrade Topete apenas había concluido sus estudios universitarios y tenía una experiencia laboral previa.

“Me decidí a empezar junto con otras personas un proyecto propio”, explicó Andrade Topete, director general de Saroma, empresa productora de concentrados de bebidas.

Oportunidades
Agregó que su preparación académica le permitió identificar una importante oportunidad de negocio con potencial de crecimiento en los concentrados de jugos y refrescos, ya que era un mercado que empezaba.

“Quise ser empresario siempre pensando en la familia, ya que uno desea una vida con mucho más oportunidades para sus seres cercanos”, afirmó Andrade Topete.

“Quería que mis hijos tuvieran una preparación excelente, sin tantas limitaciones y dificultades, con más oportunidades que las que yo tuve, y que al final se reflejara en su desarrollo profesional exitoso”, agregó.

Familia
Actualmente, sus hijos Franciso Javier y Carlos Alberto trabajan en la empresa y con ellos dirige el negocio.

“Me causa una gran satisfacción poder ver a mis hijos convertidos en empresarios, que realmente han sabido aprovechar las oportunidades que han tenido y ahora sus objetivos están en la misma dirección que la mía, el crecimiento de la empresa”, expuso.

La empresa también se convirtió en un lugar para convivir con su familia y le causa mucho orgullo afrontar junto con sus hijos las dificultades que se han presentado.

Retos
“El año pasado ante la crisis afrontamos golpes duros, económicamente hablando, pero juntos decidimos que no íbamos a recortar al personal que trabajaba para la empresa porque es capital humano valioso”, destacó el fundador de Saroma.

“Nunca he tenido problemas por el hecho de trabajar con mis hijos; sin embargo, se debe ser muy cuidadoso para evitar que los asuntos familiares se conviertan en problemas de trabajo, y que los problemas de trabajo no se conviertan en asuntos familiares”, explicó el Director de la firma.

Entre los retos que tiene la familia está el de tener su flotilla para transportar los productos, ya que el costo de transportación es alto e impacta directamente en el precio.

Fuente: El Empresario.mx

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