Las acciones que generan desconfianza en las empresas

En las empresas, es fundamental tener buenas relaciones personales, ya que son el motor de la vida y para que esto se dé el ingrediente perfecto es la confianza, sentimiento fundamental que permite la construcción de un equipo de trabajo saludable.

Es por ello que sin la confianza, las personas se vuelven individualistas, impidiendo el fomento de la comunicación abierta, honesta y el respeto mutuo dentro de una empresa, dando paso a la desconfianza, que a menudo deriva del egoísmo y de una mentalidad conflictiva. La comunicación y el trabajo en equipo son las verdaderas funciones de la calidad humana y de la confianza, la cual, cuando es alta, permite que fluyan las relaciones.

Por ese motivo, trabajar en un ambiente rodeado de desconfianza afecta el rendimiento de los empleados, la producción y las ganancias de una empresa. Pero ¿cómo identificar cuando se contribuye a la desconfianza al interior de un grupo?:

– No se mantienen las promesas, acuerdos y compromisos.

– Resistencia a delegar responsabilidades.

– Contradicción entre lo que se dice y el comportamiento.

– No se comparte información con los colegas.

– Se opta por no decir la verdad.

– En lugar de ser dueño de tus propios errores, echas la culpa a los demás.

– Se juzga, culpa y critica en vez de ofrecer retroalimentación que sea constructiva.

– Existe el chisme y se habla de los demás a sus espaldas.

– Se opta por no permitir a otros la toma de decisiones.

– Se resta importancia a los demás talentos, los cuales pueden poseer conocimientos y habilidades sobresalientes.

– No existe apoyo hacia los demás en cuanto a su desarrollo profesional.

– Resistencia a la creación de valores compartidos, expectativas e intenciones a favor de su propia agenda.

– No se rinde cuentas a sus colegas.

– Resistencia a hablar de la vida personal.

– Existe sarcasmo, desprecio y comentarios desalentadores.

– No se admite la necesidad de ayuda.

– Las criticas y sugerencias se toman como ataque personal.

– No se contribuye en las reuniones de equipo de trabajo.

– No se toman en cuenta las decisiones acordadas en las reuniones.

– No se pide disculpas por los errores, malos entendidos o comportamiento inadecuado.

Fuente: Alto Nivel

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