Nuevos roles del gerente de finanzas apuntan a crear valor en la organización

En los últimos años, el rol del gerente de finanzas se había limitado a un sólo aspecto: al de aquel ejecutivo encargado de manejar los presupuestos y de proteger y preservar los activos de la compañía. Este papel, meramente administrativo, se centraba en tener estados financieros con información confiable y precisa, y en reportarlos de forma correcta a los accionistas.

Sin embargo, con el paso del tiempo, el péndulo se ha movido hacia otro extremo y le ha otorgado a estos ejecutivos un rol primordial dentro de la organización. Hoy no sólo se les exige ser administradores y operadores financieros, sino también estrategas y catalizadores de comportamientos que ayuden a crear una cultura corporativa inteligente respecto del riesgo.

“Hoy en día las expectativas de un gerente de finanzas son muy altas. Se espera que sean generalistas del negocio, expertos en riesgo y fuentes de inteligencia; que puedan explicar cualquier tema de rendimiento que les haga el gerente general, que tengan un buen manejo de deuda, liquidez y de los costos de la organización, y un balance adecuado de inversiones y estrategia fiscal. Y todo esto con un equipo de finanzas reducido”, explica Omar Mata, responsable del área de Transformación Financiera de Deloitte, que busca orientar a estos ejecutivos en la evaluación de su visión y estrategia financiera.

Thibault Vautier, director general de Adecco, comparte esta opinión al señalar que los gerentes del área son ahora “polifuncionales y deben cumplir con mayores tareas. Y como juegan un rol clave en la sustentabilidad de los recursos financieros, de su buena administración dependerá la solvencia y continuidad de la organización”. ?En ese sentido, Alí Najaralí, director ejecutivo de IO Group Chile, considera que las empresas han ido entendiendo paulatinamente que la labor de estos gerentes no sólo es fundamental para sus resultados operacionales, sino también para impactar positivamente en la productividad de la compañía.

Nuevas responsabilidades

La tendencia a exigir otras competencias en estos líderes se ha hecho notar principalmente en dos aspectos: la alta rotación que han tenido en las empresas (en 2008 una de cada cuatro compañías de Fortune 1000 cambió de gerente de finanzas) y en las demandas respecto de su formación profesional. En el caso de los mayores de 50 años, sólo el 17% posee estudios de postgrado, cifra que llega al 73% entre quienes tienen edades que van desde los 30 a los 49 años. De éstos, el 85% cuenta con un MBA.

“Las empresas optan cada vez más por tener una estructura menos piramidal, lo que implica que estos nuevos ejecutivos tomen un rol más activo en las funciones diarias de la compañía”, comenta Vautier.

Finalmente, otro de los indicadores del incremento en las responsabilidades de estos gerentes va en directa relación a la reducción de la figura del COO (Chief Operating Officer) o gerente de operaciones. “Cuando no existe la posición de COO, algunas de estas responsabilidades se le transfieren al gerente de finanzas, quien debe entender bien el negocio y no sólo preguntar por desviaciones entre presupuesto y número real”, enfatiza Mata.

Fuente: Diario Financiero

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