Define tu perfil y elige la mejor tecnología para tu Pyme

Para el crecimiento de la pequeña y mediana empresas (Pyme) el uso de la tecnología es indispensable. El costo ya no es un problema determinante, pues las nuevas tecnologías están ahora disponibles para este segmento a un precio accesible y muchas veces financiado, con todos los beneficios que conlleva.

Sin embargo, antes de adquirir alguna de estas tecnologías, se deben de analizar y tener en cuenta ciertos aspectos de la empresa, como son:

1. Qué tipo de mercado estoy atacando y a cuál me quiero expandir.
2. Qué tipo de aplicaciones estoy o estaré usando para lograr mis metas.
3. Qué tipo de servicio quiero ofrecer (“uno donde intervenga personalmente o donde un tercero intervenga”).
4. En dónde quiero poner mis activos de tecnología (“en casa o con un tercero”).

Estas preguntas a veces resultan incómodas, sin embargo, una vez que se tiene la respuesta, servirán de guía para preguntarse cuál es la mejor tecnología en el mercado, qué precio puedo pagar y cómo me aseguro de obtener lo mejor.

Por ejemplo, en caso de la inversión en hardware (tal como una PC, laptop, servidor o algún otro dispositivo de uso tecnológico), hay que ver cuáles son los que cuentan con tecnologías más recientes y mejor capacidades de desempeño.

Dado que la vida útil de un equipo es de tres años aproximadamente, el adquirir algo con un tiempo de 1 año o más hace que la obsolescencia se vuelva crítica a la mitad de vida de la fecha de adquisición.

En el caso de aplicaciones o servicios, no todos los sistemas tecnológicos son adecuados para cualquier mercado, por ejemplo, los servicios que ofrece una empresa sólo por Internet tienden a ser más baratos pero limitados en cuestión del tipo de tecnología empleada, que además queda por entero a decisión del proveedor.

Si por el contrario optamos por aplicaciones implementadas y administradas en casa, necesitamos prever que la inversión en tecnología requerirá considerar un servidor para el almacenaje y seguridad de la información, así como la confiabilidad de que nuestras aplicaciones funcionarán 24/7. Otras variables a tomar en cuenta son los llamados costos ocultos, tales como costos de mantenimiento, consumo de energía, soporte o capacitación.

Todos estos aspectos se tienen que evaluar versus los beneficios que te dará en términos de productividad o ahorros futuros. La inversión inicial no tiene que ser onerosa, ya que existen condiciones muy atractivas para adquirir estas tecnologías en financiamientos o a través de distintos apoyos.

Fuente: Elempresario.mx

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