La elección entre Windows 7 y Windows 8 para las empresas

La elección entre Windows 7 y Windows 8 para las empresasLas empresas tendrán que elegir entre Windows 7 y Widows 8 este 2012, teniendo en cuenta que el soporte de Windows XP termina en abril de 2014.

Si bien por un lado los problemas de seguridad que puedan detectarse ya no serán solventados por Microsoft, lo cierto es que al descender la cuota de mercado de dicho sistema los atacantes centran menos su atención en el mismo. Corresponde a cada empresa determinar si puede o no correr este riesgo.

Ventajas e inconvenientes de Windows 7: La principal ventaja es que ya lleva un tiempo funcionando en el mercado, con buenos resultados y pocos problemas. Ha conseguido ser un sistema más seguro, más sólido y con un nivel de degradación menor que Windows XP. Ya tiene en su primer Service Pack y una documentada base de datos sobre los problemas que nos pudiéramos encontrar. Su principal inconveniente es precisamente el mismo. Ya lleva unos años en el mercado, por lo que el tiempo de soporte que nos facilitará Microsoft ya se ha consumido. Para las pymes que tienen que contratar licencias por volumen es un dato a tener en cuenta, puesto que la amortización se tendrá que realizar en un menor número de años. Si se opta por licencias OEM no será tanto problema, puesto que lo normal es que tengamos que renovar el equipo antes del fin del soporte.

Ventajas e inconvenientes de Windows 8: Representa un sistema más nuevo, aunque aún esta en beta, por lo tanto podremos alargar más la vida de este sistema en la empresa. Este es uno de los puntos fuertes, a priori, de Windows 8, sigue pudiendo utilizarse como lo haríamos con Windows 7, razón por la cual su adopción por empresas que ya hayan comenzado a implementar este sistema no tendrá ningún problema. Es una cuestión a tener en cuenta sobre todo en la adopción de dispositivos de movilidad como portátiles, tabletas táctiles, etc. Su inconveniente están más bien en su bisoñez. Desde su lanzamiento al fin del soporte de XP quedará más de un año, por lo que los problemas que puedan surgir serán las empresas que decidan adoptarlo las que tengan la incertidumbre de no tener claro como solucionarlo. Tienen tiempo para evaluarlo, pero si toca renovar los equipos tendrán que decidirse por uno u otro y quizás decidir el próximo año Windows 8 sea un poco precipitado.

No se trata de renovar por renovar, pero la adopción de un nuevo sistema para muchas empresas supondrá tener que renovar el ordenador.

Fuente: Tecnología Pyme

Artículos Relacionados

Sé el primero en comentar

Dejar una contestacion