Ya es necesario el internet de las cosas para hacer negocios

El internet de las cosas está de moda. Un término que está siendo muy usado en el mundo de la tecnología.
Aquí no se habla de la composición propia de internet, sino más bien que la web llegue a todas las cosas. La idea es simple: que todas las cosas estén conectadas a la red.

Actualmente tenemos toda una “invasión” de tablets, ordenadores portátiles, smartphones, e incluso las propios televisores que ya se conectan a internet.

Sin embargo, eso no es nada si uno se pone a pensar en la gran cantidad de cosas que hay en el planeta donde no sólo los dispositivos electrónicos pueden conectarse a la red.

De tal forma que el internet de las Cosas (IdC) hace ver el mundo con otra óptica. En cuanto a los negocios, el internet de las cosas genera datos básicos con los que se puede desarrollar nuevas oportunidades para lanzar servicios y generar más ingresos.

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Se calcula que la inversión planetaria de las empresas en el IdC será de 500 mil millones de dólares en el 2020, un 2.400% más que hace 3 años. Y para esa fecha se estima que habrá unos 500 objetos y máquinas conectadas en cada hogar y con más de 9 mil millones de dispositivos en todo el orbe.

Otro dato a considerar es que las empresas que logren introducir la automatización y técnicas de producción podrían aumentar su productividad hasta un 30%.

Entonces, el reto para las empresas es darse cuenta de un futuro que los obliga a repensar casi todo, no solamente para responder a las demandas y exigencias de los consumidores, sino para anticiparse a ellas a través del Big Data que proporcionan cosas que se usan a diario.

Y todo esto plantea otro escenario: si el internet de las cosas va a cambiar el mercado, también tendrá que hacerlo la empresa y el sistema de producción de las propias compañías. ¿Cómo?
Internet de las cosas para los negocios

En la producción

Es el cambio más evidente. Habrá la forma de crear y diseñar nuevos dispositivos y adaptar los existentes para que operen a la necesidad de conectarlo todo.

Por ejemplo, los fabricantes de depósitos de basura y residuos deben saber que sus productos tienen informar sobre la cantidad de basura no reciclable que se acumula en cada distrito para que paguen sus arbitrios. Por tanto, es imprescindible la capacidad y flexibilidad de adaptación tecnológica de las empresas.

En la financiación y venta

Los productos nuevos suponen inversiones que se debe saber rentabilizar. Si se sabe cuánto cuesta fabricar una tubería y las llaves para el control de flujo, pero ¿cuál sería el precio de un servicio donde se incluya obtener información sobre el estado de la tubería, posibles fugas y el cálculo de tales pérdidas? ¿hay un servicio de reparaciones?

Nuevos departamentos técnicos

Implementar el internet de las cosas obliga a las empresas incorporar sistemas de telemetría, desarrollo de sensores, bluetooth, implementación de procesadores, etc. Incluso si tales sistemas se desarrollan junto a empresas especializadas, será necesario un acertado control técnico del fabricante que solamente sus expertos pueden realizar.

Nuevas necesidades de personal

Es la conclusión lógica que se llega del punto anterior: programadores, ingenieros, informáticos… En fin; diversos puestos de trabajo con perfiles diversos a lo habituales en una fábrica de envases, por recuperar el ejemplo ya usado.

Sin duda que son, increíbles las oportunidades de negocio que genera el internet de las cosas .… Y no se necesita leer el futuro con una bola de cristal para darse cuenta que nos depara el mañana.

Vía: territoriocreativo.es
Foto: munbdoejecutivo.com.mx

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Autor entrada: Equipo Pymex S

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